Gastronomía

Estos son los platos más populares del mundo

Conoce la cultura gastronómica de algunos de los lugares donde viajarás según una encuesta de TripAdvisor.
miércoles, 2 de octubre de 2019 · 00:00

Con frecuencia damos mucha importancia a los monumentos y paisajes que podemos visitar cuando viajamos y es lo único que “googleamos” cuando organizamos nuestras aventuras veraniegas. No obstante, la gastronomía también juega un papel muy importante durante las vacaciones y es interesante conocer la cocina de los países que visitamos para no quedarnos sin probar sus platos estrella.


Grecia (Moussaka)
 

Seguramente la moussaka es el plato más popular de la cocina griega, junto con la salsa tzatziki, aunque es una receta que también se prepara en Turquía y en los Balcanes, con algunas diferencias locales. Es como una lasaña, pero la pasta se sustituye por verdura laminada, en este caso patata, berenjena y calabacín.

 

 

Indonesia (Nasi Campur)

 

El Nasi Campur es un plato de arroz mezclado con diversos ingredientes, que suelen ser pequeñas porciones de diferentes carnes, verduras, tempeh (soja fermentada), huevos, maíces y pescados fritos. No es un plato picante, pero puedes pedirlo así si es lo que deseas (aunque atento a las consecuencias).

Tailandia (Escorpión frito)
 

El Pad Thai es una de las recetas más famosas del país y consiste en un plato de fideos de arroz frito con gamba o pollo hechos con huevo, tofu, verduras y una salsa con base de tamarindo y azúcar de palma. Se sirve habitualmente con una rodaja de limón y el jugo de esta fruta se añade al plato como condimento.

Francia (Macaron)
 

La gastronomía francesa es famosa por su pastelería y bollería que ellos mismos llaman ‘viennoiserie’, un conjunto de productos de panadería elaborados con una masa fermentada u hojaldrada, y a la que se añaden otros ingredientes como azúcar, mantequilla, leche o huevos. Sus dulces más conocidos son el cruasán, la napolitana de chocolate o de crema y la caracola, así como y el pan de Viena y los brioches.​

Turquía (Meze)

 

El Döner Kebab consiste en finas láminas de carne de cordero, pollo o ternera cocinada en un asador vertical, que generalmente se come con un pan plano (pita o pide) junto con verduras y otros acompañamientos. Puede que sea uno de los platos más internacionalizados del mundo, pero os recomendamos que lo probéis en su país de origen. Notaréis la diferencia.

Italia (Cannoli)

 

La auténtica pizza napolitana se elabora con masa fina, ‘fior di latte’, se cocina en el horno de leña y se sirve muy caliente. Está hecha de harina, agua, sal, levadura, aceite de oliva, tomate triturado, mozzarella y hojas de albahaca fresca, pero aunque parezca una receta sencilla es uno de los manjares más prestigiosos de Italia.

 

Los cannoli son unos dulces típicos de Sicilia que se conforman de una masa enrollada en forma de tubo rellena de ingredientes mezclados con queso ricota. A menudo suelen ser de vainilla, chocolate, pistacho, Marsala, agua de rosas u otros aromatizadores Es conocido por su delicioso sabor, pero también por aparecer en películas como El Padrino o series como El comisario Montalbano.

Marruecos (Tajín)

 

Originalmente, el tajín es el recipiente de barro cocido y poco fondo en el que se sirven los alimentos en países como Marruecos, Argelia y Túnez. Los ingredientes se fríen primero y luego se cocinan estofados a fuego muy lento. Los más habituales son el tajín de pollo, el de atún, el de kefta, el sardinas, el cordero, el de ternera y el de verduras.

Inglaterra (Fish and Chips)

 

Junto con los pasteles de carne y las pastas de té, el fish and chips (pescado y patatas) es uno de los platos clásicos de la cocina inglesa. Una comida que, bien hecha, no tiene por qué ser grasienta ni pesada.

 

El solomillo Wellington es otro de los platos populares del recetario inglés. Un trozo de buena carne envuelto en una lámina de hojaldre y sazonado con hierbas y setas para mantener la jugosidad de la carne. Una receta que no es complicada de elaborar y que suele ofrecerse en días festivos, cuyo origen se atribuye al primer duque de Wellington, Arthur Wellesey, que batió a Napoleón en la batalla de Waterloo.